Tulum, Quintana Roo. Lo que durante años ha sido uno de los principales desafíos ambientales y económicos para el Caribe mexicano comienza a transformarse en una oportunidad de negocio sustentable. Ante los limitados resultados de las estrategias tradicionales para contener el arribo masivo de sargazo, empresas y emprendedores impulsan una nueva industria que busca convertir esta macroalga en materia prima para una amplia gama de productos comerciales.
Desde fertilizantes agrícolas y cosméticos hasta tazas, sandalias, tenis e incluso materiales alternativos para la construcción, el objetivo es que el sargazo deje de ser considerado un residuo contaminante y se convierta en un recurso con valor económico capaz de reducir su impacto en las playas.
Una solución distinta al problema
El arribo masivo de sargazo al Caribe mexicano comenzó a intensificarse después de 2010 y, desde entonces, ha aumentado prácticamente cada año, afectando ecosistemas marinos, la actividad turística y la economía de Quintana Roo.
Durante más de una década, las autoridades han implementado diversas estrategias, como barreras de contención, recolección en altamar y limpieza de playas; sin embargo, estas acciones no han logrado frenar el fenómeno de manera definitiva.
Frente a este escenario, empresarios de Tulum apuestan por cambiar la estrategia: en lugar de combatir el sargazo únicamente como un desecho, buscan convertirlo en un insumo para la fabricación de productos con demanda en el mercado.
Fertilizantes elaborados con sargazo
Entre las iniciativas más avanzadas se encuentra la desarrollada por las empresas Ensol y Carbonwave, que desde hace seis años trabajan en la recolección del sargazo en el mar y en su posterior transformación industrial.
Felix Navarrete, director de Grupo Ensol, explicó que inicialmente el proyecto surgió para ofrecer servicios de limpieza a hoteles, pero evolucionó hacia un modelo de aprovechamiento integral de la biomasa.
Actualmente producen los fertilizantes SargaPower y SargaExtra, elaborados con los nutrientes obtenidos del sargazo, productos que ya comienzan a posicionarse entre agricultores tras varios años de inversión.
Según explicó, el desarrollo de esta industria ha requerido tiempo para demostrar la eficacia de los productos y generar un mercado que permita su comercialización de forma sostenible.
Del fertilizante a los cosméticos
El proceso industrial también genera una biomasa sólida que puede utilizarse como materia prima para numerosos productos.
Entre los prototipos y desarrollos destacan:
• Cremas y bases para cosméticos.
• Tazas y artículos decorativos.
• Productos biodegradables.
• Materias primas para nuevos emprendimientos.
Los impulsores del proyecto consideran que el verdadero potencial del sargazo está en la diversificación de aplicaciones comerciales, lo que permitiría incrementar su demanda y reducir la cantidad que llega a las playas.
Tenis y sandalias con sargazo
Otra de las iniciativas surgidas bajo este modelo es SargazoSandals, empresa que fabrica sandalias y tenis utilizando aproximadamente un 20 por ciento de biomasa de sargazo.
El material es procesado y posteriormente enviado a León, Guanajuato, donde se transforma en pellets que sirven para fabricar el calzado.
Además de incorporar sargazo, los productos incluyen aditivos biodegradables que permiten que, bajo condiciones de composta, puedan degradarse en un periodo aproximado de cinco a siete años.
Los emprendedores estiman que cada par de sandalias representa el aprovechamiento de una importante cantidad de sargazo que, de otra forma, terminaría acumulándose en las playas y generando contaminación.
Preparan el Sargacreto
Los proyectos no se limitan al sector agrícola o al calzado.
También se anunció la próxima apertura de una planta denominada Sargacreto, enfocada en producir un sustituto del concreto destinado a obras de bajo impacto ambiental, ampliando las posibilidades de aprovechamiento industrial de esta macroalga.
Una industria con crecimiento asegurado
Las perspectivas de esta nueva industria están ligadas al incremento constante del arribo de sargazo.
Tan solo durante la primera mitad del año, la Secretaría de Marina, junto con autoridades estatales y municipales, reportó la recolección de aproximadamente 80 mil toneladas de sargazo, cifra que permite prever que el volumen total podría duplicar el registrado en 2025, cuando llegaron alrededor de 90 mil toneladas.
Diversos estudios también anticipan que este fenómeno continuará aumentando en los próximos años, lo que garantiza la disponibilidad de materia prima para quienes inviertan en proyectos de aprovechamiento.
Economía circular como alternativa
Los desarrolladores consideran que el éxito de esta estrategia dependerá no solo de recolectar el sargazo, sino de consolidar mercados capaces de consumir los productos elaborados con esta biomasa.
Bajo los principios de la economía circular, el objetivo es que el sargazo deje de representar únicamente un problema ambiental para convertirse en un motor de innovación, desarrollo tecnológico y generación de nuevas oportunidades económicas en los países afectados por este fenómeno que ya impacta a más de una decena de naciones del Caribe y el Atlántico.


