julio 21, 2026

Everardo Gonzalez Castanedo

CJM destaca eficacia de medidas legales en recuperación de menores y reducción de tiempos judiciales

CJM reporta rescate anual de 40 a 50 menores en casos de violencia vicaria

San Luis Potosí, SLP.- Las órdenes de protección en casos de violencia familiar han permitido la recuperación de entre 40 y 50 niñas y niños al año en situaciones vinculadas con violencia vicaria, informó Esther Angélica Martínez Cárdenas, coordinadora general de los Centros de Justicia para Mujeres (CJM), quien destacó que estas herramientas han sido fundamentales para agilizar procesos legales que podrían extenderse durante largos periodos.

Durante una entrevista, Martínez Cárdenas explicó el impacto directo de estas medidas en la restitución de menores a sus madres. “Gracias a las órdenes de protección se han podido recuperar muchos niñas y niños, fíjate, eso es un punto que hay que resaltar mucho”

Asimismo, indicó que estos mecanismos han contribuido a reducir los tiempos judiciales en este tipo de casos.

La violencia vicaria, ya contemplada en diversas legislaciones estatales, consiste en agresiones dirigidas principalmente hacia mujeres a través de sus hijas e hijos, por lo que la funcionaria resaltó que los CJM han tenido avances importantes en la atención de estos casos, especialmente en la recuperación de menores sustraídos o retenidos como forma de daño.

Sobre el número de casos atendidos, detalló que la cifra corresponde a un corte anual, aunque aún está sujeta a actualización conforme avance el año. “según lo que me informó el departamento jurídico llevamos entre 40 y 50 niños”

En cuanto a la capacidad de atención de los centros y refugios, la coordinadora descartó que exista saturación en los servicios, lo que ha permitido mantener condiciones adecuadas para las usuarias.

Respecto a la incidencia de este tipo de violencia, señaló que podría haber una tendencia a la baja, aunque subrayó que es necesario analizar los datos con cautela.

“Sí, ha bajado el número de usuarias, eso es bueno, quiere decir que vamos por el camino, falta mucho por hacer, pero eso es una buena noticia”

En los últimos años, el marco legal en torno a la violencia vicaria ha evolucionado con reformas orientadas a su tipificación como delito y al establecimiento de sanciones específicas, lo que ha permitido implementar medidas más ágiles como las órdenes de protección para la restitución inmediata de menores.

No obstante, pese a los avances, este fenómeno continúa siendo un reto para las instituciones encargadas de atender la violencia de género, donde la efectividad de las acciones depende tanto de su correcta aplicación como del seguimiento puntual de cada caso “falta mucho por hacer”.