San Luis Potosí, SLP.- El panorama en León está lejos de ser alentador. A días de su compromiso frente al Atlético de San Luis, el conjunto esmeralda atraviesa una crisis que ya fue reconocida desde la cúpula del club, mientras que la presión de la afición comienza a hacerse sentir con fuerza.
Jesús Martínez Murguía, dueño y presidente del equipo, no ocultó el complicado momento que vive la institución y lo calificó abiertamente como una “pesadilla”, asumiendo la responsabilidad por el rendimiento del equipo.
“Yo soy el presidente, yo soy el máximo responsable de lo que está sucediendo, de esa pérdida de identidad que no habíamos tenido durante 15 años. Estos son los momentos más complicados que he vivido como presidente”, señaló ante los medios de comunicación.
“Ahorita realmente siento que esto es una pesadilla para mí”, agregó, visiblemente afectado por la situación.
La inconformidad también se trasladó a las calles. Antes del viaje del equipo a San Luis Potosí, aficionados pertenecientes a “Los de afuera”, grupo de animación del León, encararon tanto a Martínez Murguía como al nuevo director técnico, Javier Gandolfi, para exigir resultados inmediatos y un cambio en la actitud del equipo.
En medio de este entorno tenso, el plantel esmeralda viajó este viernes a las 2:00 de la tarde rumbo a la capital potosina, donde afrontará su primer partido bajo el mando del estratega argentino, con la misión de recomponer el camino.
León buscará en esta visita sumar su cuarta victoria del torneo y, sobre todo, comenzar a salir de la crisis que hoy lo tiene sumido en una auténtica “pesadilla”, tanto dentro como fuera de la cancha.


