Mundo.- En un contexto mundial marcado por crecientes tensiones geopolíticas y un renovado debate sobre el control de armas, este 5 de marzo de 2026 se conmemora, por segunda vez, el Día Internacional para Concienciar sobre el Desarme y la No Proliferación, proclamado por la Asamblea General de las Naciones Unidas mediante la Resolución A/RES/77/51 con la finalidad de promover la paz, la seguridad y la eliminación de armamentos a nivel global.
Un llamado urgente en tiempos de incertidumbre
Este año, la jornada adquiere una especial relevancia ante un panorama internacional complejo: el Tratado Nuevo START, que durante décadas limitó los arsenales nucleares estratégicos de Estados Unidos y Rusia, expiró el 5 de febrero de 2026, dejando sin restricciones bilaterales a las mayores potencias nucleares del planeta. Este hecho ha sido señalado por analistas como un posible detonante de una nueva carrera armamentista nuclear.
Además, según datos recientes, el gasto mundial en defensa alcanzó aproximadamente 2.63 billones de dólares en 2025, y se proyecta que estas cifras se mantengan en niveles similares en 2026, mientras que alrededor de 12 200 armas nucleares permanecen desplegadas o almacenadas entre las nueve potencias nucleares del mundo.
Ante este panorama, el Secretario General de la ONU, António Guterres, emitió un llamado a los líderes mundiales para que “pasen de la lógica de la guerra a la construcción de paz”, instando a reducir tensiones, detener las carreras armamentistas y fortalecer los sistemas multilaterales de control de armas.
Educación y acciones concretas
La jornada de este año incluye actividades tanto virtuales como presenciales organizadas por entidades internacionales, como una instalación interactiva en el Vienna International Centre, donde se invita al público a reflexionar sobre prioridades de gasto global en una votación simbólica.
Además, se realizan foros, seminarios y campañas educativas destinadas a jóvenes y comunidades para fomentar una cultura de paz y una comprensión más profunda de las implicaciones del desarme y la no proliferación.
Papel de actores internacionales
La ONU destaca también el rol activo de diversos Estados en la promoción de estos objetivos. Por ejemplo, Vietnam reafirmó recientemente su firme apoyo al desarme y la no proliferación de armas nucleares durante un segmento de alto nivel de la Conferencia de Desarme celebrada en Ginebra, enfatizando la importancia de construir confianza y transparencia entre las naciones.
Asimismo, la Santa Sede, en recientes pronunciamientos, ha subrayado que “la paz no se logra solo con la disuasión”, instando a superar la lógica armamentista para evitar consecuencias devastadoras para la humanidad.
La Oficina de Asuntos de Desarme y su misión
Dentro de este marco, la Oficina de Asuntos de Desarme de las Naciones Unidas (UNODA) continúa su labor para eliminar armas nucleares, químicas, biológicas y convencionales, y fortalecer los regímenes internacionales que regulan su control y eliminación. Su labor educativa y de promoción de políticas públicas es fundamental para avanzar hacia un mundo más seguro y pacífico.
Desde su creación en 1998 y con liderazgo de la diplomática japonesa Izumi Nakamitsu, UNODA ha promovido la sensibilización y cooperación entre Estados, sociedad civil y organismos multilaterales para alcanzar estos objetivos fundamentales.
Conclusión
El Día Internacional para Concienciar sobre el Desarme y la No Proliferación de 2026 se celebra en un momento crítico de la historia reciente, con desafíos globales que exigen no solo el compromiso de los Estados, sino también de la sociedad civil y las nuevas generaciones. La paz y la seguridad internacional dependen cada vez más de la educación, la cooperación multilateral y la voluntad política de reducir y eliminar los instrumentos de guerra que amenazan la supervivencia humana.


