San Luis Potosí, SLP.- El vocero del gremio de transportistas de carga liviana, José Pedro Torres Martínez, informó que solicitaron a diputados locales y autoridades del sector que no se les contemple dentro de la legislación como transporte de pasajeros, ya que esta clasificación los obliga a renovar unidades pese a que su actividad se limita al traslado de muebles.
“Venimos a platicar con los diputados y representantes de de Comunicaciones y transportes que vinieron en representación que nuestras unidades no tienen el desgaste como lo tienen los camiones y los taxis”
Explicó que su labor no se limita al traslado, sino que incluye maniobras de carga, descarga y protección de mercancías, por lo que sus condiciones de trabajo son distintas a las del transporte público.
“Lo más importante no transportamos, personas transportamos muebles, entonces no se requiere una unidad nueva para transportar un piano para transportar unas cajas.”
Añadió que incluso en el transporte federal existen unidades antiguas que continúan operando con motores actualizados, sin que esto represente un impedimento legal.
“Que seamos considerados porque los recolectores de basura y las pipas están dando un servicio público y a ellos nadie nos regula y nadie les pide modelo y nosotros nada más por tener una concesión. Estamos regulados y la competencia es muy desleal.”
También denunció que existe competencia irregular de fleteros que operan sin regulación, lo que afecta a quienes sí cumplen con las disposiciones.
“No nos negamos a cambiar en un vehículo más nuevo al futuro, pero que nos den la atención de poder trabajar un poco más para poder hacer el cambio”.
“Hay mucho transporte de personal que andan con vehículos en la zona industrial andan trabajando con modelos 2002 que terminó su vida útil en el servicio público y los mandan a trabajar a la zona industrial y ellos se llevan personas”.
Finalmente, señaló que el principal problema radica en la antigüedad máxima permitida por la ley, la cual se redujo y los equipara con transporte de pasajeros.
“El argumento es que la ley marca 10 años de antigüedad máxima antes eran 15 y los pusieron a Dios porque estamos regulados como transporte de pasajeros”


