julio 21, 2026

Everardo Gonzalez Castanedo

Coexistir o confrontar: la reflexión que impone el Día Internacional de la Coexistencia Pacífica

Mundo.- Cada 28 de enero, el mundo conmemora el Día Internacional de la Coexistencia Pacífica, una fecha que invita a una reflexión profunda: ¿realmente sabemos convivir en un contexto global marcado por la polarización, los conflictos sociales y la intolerancia?
Habitar el mismo planeta no garantiza la paz. La coexistencia pacífica implica respeto mutuo, diálogo constante y un compromiso activo con la diversidad cultural, religiosa, social y generacional. Bajo esta premisa, la efeméride busca ir más allá del simbolismo y convertirse en un llamado a la acción cotidiana.
El impulso de la ONU ante un mundo fragmentado
Esta conmemoración fue proclamada oficialmente en 2024, mediante la Resolución A/RES/79/269 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, a iniciativa de Argelia, país reconocido por su tradición diplomática y su papel mediador en conflictos internacionales.
La ONU subraya que la coexistencia pacífica no es únicamente un ideal ético, sino una necesidad urgente frente a sociedades cada vez más diversas e interconectadas, donde el auge del discurso de odio, la discriminación y la violencia representa un desafío global.
No es un esfuerzo aislado. Desde años atrás, las Naciones Unidas ya habían establecido el Día Internacional de la Convivencia en Paz, que se celebra cada 16 de mayo, lo que evidencia la preocupación constante del organismo por fomentar relaciones armoniosas tanto entre países como dentro de las comunidades.
De la diplomacia internacional a la vida cotidiana
Históricamente, el concepto de coexistencia pacífica surgió en el ámbito de las relaciones entre Estados, especialmente durante la Guerra Fría, como una forma de evitar conflictos armados entre potencias rivales. Sin embargo, hoy el enfoque se amplía a la convivencia diaria entre personas, grupos y culturas.
La ONU plantea que el 28 de enero sea una plataforma para reforzar la educación en derechos humanos, promover la tolerancia y prevenir expresiones de odio y violencia desde edades tempranas, apostando por el diálogo como herramienta principal para resolver diferencias.
Acciones locales con impacto global
Promover la coexistencia pacífica no requiere grandes gestos. Organizar encuentros interculturales, impulsar la resolución pacífica de conflictos comunitarios, fomentar el respeto en escuelas y espacios laborales, o simplemente abrir canales de diálogo entre personas con ideas distintas son acciones que suman.
La coexistencia pacífica no significa resignarse a las diferencias, sino reconocerlas como una oportunidad de aprendizaje y enriquecimiento mutuo. En un mundo cada vez más complejo, el mensaje del 28 de enero es claro: la paz se construye todos los días, desde lo local y con responsabilidad colectiva.