Tekal de Venegas, Yucatán.- El reconocimiento arqueológico del sitio maya X’Baatún, ubicado dentro del parque ejidal Oxwatz, continúa arrojando nuevos hallazgos que confirman la relevancia de esta antigua ciudad prehispánica, cuyo alcance e importancia superan lo que se creía hasta hace apenas unos años.
A finales de 2025, el Proyecto X’Baatún realizó recorridos de superficie, levantamientos con dron y diversos estudios especializados que permitieron identificar que el asentamiento es considerablemente más extenso. Los trabajos revelaron conexiones claras con una segunda zona arqueológica ubicada principalmente hacia el sur del sitio principal.
“Lo que vimos es que, en el exterior, en las cuatro direcciones y sobre todo hacia el sur, el sitio de X’Baatún se conecta con otro asentamiento más pequeño. El camino rodea un pequeño cenote y hay una gran cantidad de estructuras: plataformas, edificaciones superiores y destaca una pirámide de unos 35 metros de lado y entre 6 y 7 metros de altura, que sería el epicentro de esta segunda zona”, explicó el arqueólogo Juan García Targa.
Gracias a la inversión de la Universidad de Cantabria, en España, el equipo de investigación logró documentar más de 200 estructuras distribuidas en ambas áreas, lo que refuerza la hipótesis de que X’Baatún fue un centro urbano relevante y no un asentamiento secundario.
El nombre X’Baatún, que en lengua maya significa “lugar donde se recoge el agua” o “donde se recolecta el agua”, resulta clave para comprender la función del sitio. La ciudad se localiza estratégicamente junto a varios cuerpos de agua y cenotes, elementos fundamentales en la cosmovisión y la vida cotidiana de los antiguos mayas.
El análisis preliminar del material cerámico, realizado por especialistas de la Universidad de Cantabria, sugiere una posible relación cultural con Ek’ Balam. Una parte significativa de los hallazgos corresponde a ollas utilizadas para el almacenamiento de agua, lo que apunta a un uso específico del sitio.
“Una buena parte de los materiales corresponden a ollas para el almacenamiento, fundamentalmente de agua, lo cual podría indicar que una de las funciones del sitio fue de carácter ritual, relacionada con el uso ceremonial del agua”, señaló García Targa.
El proyecto cuenta con el aval del Consejo de Arqueología del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y es encabezado por especialistas de las universidades de Barcelona y Cantabria. Además, tiene el respaldo académico de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY) y la colaboración activa de las comunidades locales de Tekal de Venegas y Dzoncauich.
Con base en los resultados obtenidos hasta ahora, los arqueólogos concluyeron que X’Baatún no fue un asentamiento satélite de Izamal, como se pensó durante años, sino un centro con identidad propia, relevancia regional y una estrecha relación simbólica y ritual con el agua, elemento vital para la civilización maya.


