julio 21, 2026

Everardo Gonzalez Castanedo

#CuriosoYConCiencia | ¿Por qué huele tan fuerte el alaciado permanente?

Por Ingrid Guadalupe Meza Pardo
¿Has notado que cuando te están haciendo el alaciado “permanente” se empieza a desprender un olor muy intenso que te lloran los ojos, te cuesta respirar y hasta prenden el ventilador para dispersar el aroma? Bueno, déjame te cuento que es lo que lo provoca.
Resulta que como te lo mencioné en la columna anterior existen tratamientos que utilizan formaldehído (formol) o compuestos que lo liberan al aplicarse con calor para alisar. Cuando el producto entra en contacto con la plancha caliente, el formaldehído pasa a estado gaseoso y se libera generando un vapor irritante que provoca lagrimeo, irritación en nariz y garganta, dolor de cabeza e incluso mareos.
El formaldehído es una sustancia que se ha usado durante décadas como conservador y desinfectante, pero también está clasificado por la Organización Mundial de la salud (OMS) como un carcinógeno humano. Es decir, si se exponefrecuente o prolongadamente, puede aumentar el riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer.
Por ello, probablemente hayas escuchado que algunos productos traen la leyenda “libres de formol”, pero déjame decirte que no siempre es del todo cierto. Muchos contienen sustancias como metilenglicol o ácido glioxílico, que al calentarse liberan formaldehído. Es decir, aunque en la etiqueta no venga tal cual escrito, si se puede formar este gas durante el proceso.
Y ahora te preguntarás ¿qué pasa con los tratamientos que no tienen olor?
Déjame decirte que, debido a la prohibición del formaldehído en varias partes del mundo (entre ellas la Unión Europea, Canadá, Australia, Japón, Argentina y regiones como California), se han desarrollado alisados alternativos con luz, láser o sistemas fotoquímicos que evitan los olores intensos. Por ejemplo, en los alisados con luz (fotónicos), el cabello se recubre con proteínas o polímeros especiales, y luego se expone a una lámpara LED o láser que ayuda a sellar la cutícula sin liberar gases irritantes. Una de las ventajas es que no se generan vapores molestos.
Sin embargo, la duración del resultado puede ser menor que el de un alaciado químico tradicional, y también depende del mantenimiento que le des en casa.
Después del alisado, seguramente te han recomendado usar un shampoo sin sal. Esto es porque el tratamiento forma una capa protectora alrededor de las hebras de cabello, responsable del efecto liso. Los shampoos con sulfatos (los que hacen mucha espuma) o sales, desgastan esa capa más rápido. Mientras que los más suaves ayudan a mantener el resultado.
Además, algunos de estos tratamientos no cambian los enlaces internos del cabello, sino que dependen de esa película externa que se sella con calor. Por eso, al aplicar calor ya sea con secadora o plancha, la capa se reacomoda o endurece de nuevo, devolviendo el aspecto liso.