Descubren Minanbé, una ciudad maya intacta que permaneció oculta durante más de mil años en la selva de Campeche
Campeche, Campeche.- Un equipo de especialistas mexicanos y eslovenos descubrió una antigua ciudad maya hasta ahora desconocida en el norte de la Reserva de la Biosfera de Calakmul, en Campeche. El asentamiento fue bautizado como Minanbé, un nombre que significa “no hay camino”, en referencia al aislamiento que permitió que permaneciera prácticamente intacto durante más de un milenio.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), la ciudad tuvo una relevancia considerable dentro de la organización política y social de la región maya durante el periodo Clásico Tardío, entre los años 600 y 900 d.C. La identificación de 14 estelas y altares distribuidos en distintos puntos del sitio refuerza la hipótesis de que se trató de un importante centro ceremonial y administrativo.
El hallazgo representa uno de los resultados más significativos de las investigaciones encabezadas durante tres décadas por el arqueólogo esloveno Ivan Šprajc, adscrito al Centro de Investigación de la Academia Eslovena de las Artes y las Ciencias. Su proyecto ha estado enfocado en el reconocimiento arqueológico de las Tierras Bajas Mayas Centrales, una vasta región que llegó a concentrar entre 9 y 11 millones de habitantes en su época de mayor desarrollo.
Tecnología LiDAR permitió localizar el asentamiento
La localización de Minanbé fue posible gracias al uso de tecnología LiDAR, un sistema de escaneo láser aerotransportado capaz de detectar estructuras ocultas bajo la densa vegetación selvática. Las imágenes obtenidas revelaron indicios de un asentamiento de aproximadamente 15 hectáreas situado al poniente de Chactún, otro importante centro maya descubierto por el mismo equipo en 2013.
Para llegar al lugar, arqueólogos y habitantes de la comunidad de Constitución abrieron brechas en plena selva. El recorrido incluyó varios kilómetros en cuatrimoto y posteriormente largas caminatas entre la vegetación hasta alcanzar las estructuras detectadas por los estudios remotos.
Los investigadores destacaron que el sitio carecía de caminos modernos y no presentaba evidencias de saqueo arqueológico, una condición poco común en la región y que motivó el nombre elegido para la ciudad.
Pirámides, palacios y sistemas hidráulicos
Una vez en el sitio, los especialistas confirmaron la existencia de una ciudad monumental conformada por amplias plazas rodeadas de edificios palaciegos y religiosos. También identificaron terrazas, humedales modificados y sistemas de canalización de agua que evidencian un avanzado manejo de los recursos naturales.
Entre las estructuras sobresale un templo piramidal de más de 13 metros de altura, cuyas características arquitectónicas se relacionan con el estilo Río Bec. La construcción presenta mampostería fina, paneles lisos en las fachadas, escalinatas pronunciadas y molduras superiores, elementos distintivos de esta tradición constructiva maya.
Además, se registró una calzada que conecta distintos sectores de la ciudad y a lo largo de la cual fueron localizados numerosos monumentos esculpidos.
Estelas revelan episodios de poder y conflicto
Uno de los descubrimientos más relevantes corresponde a la denominada Estela 1, donde aparece una escena de decapitación protagonizada por un personaje que porta un arma semejante a un cuchillo o hacha.
Según los análisis preliminares realizados por el epigrafista Octavio Esparza Olguín, la inscripción superior del monumento contiene una fecha equivalente al año 849 d.C., lo que podría situar la colocación de varias estelas durante los últimos años de ocupación de la ciudad.
Los arqueólogos también documentaron altares circulares y rectangulares, algunos de los cuales muestran evidencias de modificaciones intencionales realizadas en la antigüedad.
Entre las piezas más destacadas figura el Monumento 6, fragmentado pero aún conservando la representación de un gobernante adornado con un elaborado tocado de plumas, collares y otros símbolos de autoridad. Los primeros estudios sugieren que uno de sus textos jeroglíficos podría datar de finales del siglo VII, convirtiéndolo en uno de los registros históricos más antiguos identificados en esta zona de Campeche.
Un sitio que plantea nuevas interrogantes
Los investigadores consideran que Minanbé alcanzó su máximo desarrollo durante el periodo Clásico Tardío y que posiblemente desempeñó un papel estratégico en la producción agrícola y el intercambio regional de recursos.
Sin embargo, el descubrimiento también abre nuevas líneas de investigación. Entre ellas destaca la posibilidad de que grupos provenientes del norte de la península de Yucatán hayan llegado a la región en los años cercanos al abandono de la ciudad y alterado algunos monumentos para modificar antiguos mensajes de legitimidad política y poder.
Mientras continúan los estudios de las estelas, altares y textos jeroglíficos, Minanbé emerge como una de las ciudades mayas más importantes descubiertas en los últimos años, ofreciendo una nueva ventana para comprender la compleja historia de las antiguas civilizaciones que florecieron en la selva de Campeche.


