Naupan, Puebla.- Un proyecto de confección de camisetas bordadas por mujeres nahuas de la Sierra Norte de Puebla desató un intenso debate nacional luego de que activistas denunciaran presuntas condiciones de explotación laboral, acusaciones que fueron rechazadas por las propias artesanas participantes.
La controversia surgió tras la difusión de videos en redes sociales donde se cuestionaron los salarios, condiciones de trabajo y beneficios otorgados a las mujeres que participan en la elaboración de prendas vinculadas al Mundial de Futbol 2026. Las publicaciones generaron millones de visualizaciones y provocaron reacciones de usuarios, medios de comunicación y figuras públicas.
Sin embargo, durante visitas realizadas a Naupan, diversas artesanas aseguraron que el proyecto representa una oportunidad laboral favorable en comparación con otras actividades económicas disponibles en la región.
Las trabajadoras señalaron que cuentan con horarios flexibles, pueden organizar sus tiempos de acuerdo con sus responsabilidades familiares y consideran que la remuneración recibida es adecuada. Algunas manifestaron además que su principal preocupación es que la polémica afecte la continuidad del trabajo disponible para la comunidad.
Por su parte, la activista Luz Valdez sostuvo sus señalamientos y afirmó que las condiciones observadas siguen representando una forma de explotación, independientemente de que las participantes expresen satisfacción con el proyecto. La influencer argumentó que los ingresos deberían corresponder al valor comercial que generan las prendas y la imagen de las artesanas utilizadas en campañas promocionales.
Representantes de la empresa responsable de coordinar el trabajo con las comunidades rechazaron las acusaciones y aseguraron que los pagos superan las cifras difundidas en redes sociales. También indicaron que existen incentivos adicionales por productividad, capacitación y otras actividades relacionadas con el proceso de elaboración.
El caso abrió una discusión más amplia sobre la participación de comunidades indígenas en cadenas comerciales nacionales e internacionales, así como sobre los mecanismos que permiten garantizar una distribución justa de los beneficios económicos derivados de su trabajo artesanal.
Mientras el debate continúa, las mujeres de Naupan insisten en que desean ser escuchadas directamente y que sus opiniones sean consideradas dentro de una conversación nacional que, aseguran, pocas veces se realiza desde sus propias comunidades.


