Por Karen Peña
Ciudad de México, México.- La Liga MX volverá a tener en este Clausura 2026, una final con dos entrenadores mexicanos en los banquillos. Una escena que parecía cada vez más lejana dentro del futbol nacional y para la que tuvieron que pasar 13 años.
Desde el Clausura 2013 no coincidían dos estrategas nacionales peleando por el campeonato. Aquella última vez, Guillermo Vázquez dirigía a Cruz Azul y Miguel Herrera comandaba al América en una de las finales más recordadas del futbol mexicano, en la cual de último minuto, los azulcremas se impusieron. En ese certamen, la balanza entre los estrategas nacionales y los extranjeros, se inclinaba a favor de los compatriotas, realidad que hoy es muy lejana.
Hoy, el Clausura 2026 devuelve esa postal, pero en un contexto completamente distinto, marcado por la escasez de oportunidades para los técnicos nacionales en la Liga MX.
El presente del entrenador mexicano atraviesa uno de sus momentos más complicados. Este torneo arrancó con apenas tres directores técnicos mexicanos en los banquillos del máximo circuito: Efraín Juárez en Pumas, Christian Ramírez en Mazatlán e Ignacio Ambriz con León.
Incluso, solo Efraín Juárez logró mantenerse desde la Jornada 1 hasta las instancias finales del campeonato. Christian Ramírez dejó su cargo durante el torneo en “la gira del adiós” de los sinaloenses, e Ignacio Ambriz también terminó fuera de su proyecto con León. Además, Cruz Azul tuvo que recurrir a Joel Huiqui como entrenador interino tras cambios en su estructura deportiva y la salida de Nicolás Larcamón.
La realidad refleja una tendencia que se ha intensificado en los últimos años: la reducción constante de técnicos mexicanos en la Liga MX, donde la mayoría de clubes han optado por perfiles extranjeros para liderar sus proyectos deportivos.
La estadística es contundente. Durante cuatro torneos consecutivos, desde el Clausura 2024, la liguilla se disputó sin un solo entrenador mexicano entre los clasificados a la fase final, un dato que evidenció la crisis de representación nacional en los banquillos.
Además, el último director técnico mexicano en proclamarse campeón de Liga MX fue Ignacio Ambriz, quien conquistó el Guardianes 2020 con León. Desde entonces, todos los títulos quedaron en manos de entrenadores extranjeros. Desde hace 53 años, la fiesta grande del fútbol mexicano, no sabe lo que es disputarse solo con estrategas nacionales.
Por eso, la final del Clausura 2026 tiene un significado especial. Más allá de la lucha por el campeonato, representa el regreso del técnico mexicano al escenario principal del futbol nacional, en medio de una época donde las oportunidades parecen cada vez más limitadas.
Trece años después, los banquillos vuelven a tener protagonismo nacional en la serie por el título. Una final que también revive el debate sobre el espacio que hoy tienen los entrenadores mexicanos dentro de la Liga MX.


