julio 21, 2026

Everardo Gonzalez Castanedo

Bisontes vuelven a nacer en Coahuila: el regreso de una especie extinta en México hace más de 200 años

Cuatrociénegas, Coahuila .- Después de más de dos siglos de ausencia en los paisajes del norte de México, el bisonte americano volvió a nacer en libertad en el estado de Coahuila, marcando un hecho histórico para la conservación ambiental y la restauración ecológica del país.

Las primeras crías fueron registradas dentro de la reserva natural El Santuario, ubicada en la región de Cuatro Ciénegas, donde especialistas y ambientalistas celebran el acontecimiento como una señal de esperanza frente a la crisis global de biodiversidad.

El proyecto es impulsado por la Fundación Pro Cuatrociénegas, organización que trabaja desde hace años en la recuperación de especies emblemáticas del desierto chihuahuense. De acuerdo con el director de la fundación, Gerardo Ruiz Smith, los nacimientos comenzaron a registrarse desde finales de abril y continuarán durante las próximas semanas debido a que las hembras paren de manera escalonada.

Hasta el momento se tiene registro de entre tres y cuatro crías nacidas en condiciones prácticamente silvestres, aunque especialistas estiman que la cifra podría aumentar en los próximos días. El monitoreo se realiza cuidadosamente para evitar alterar el comportamiento natural de la manada.

Los expertos consideran que el verdadero valor de este acontecimiento no radica únicamente en el nacimiento de nuevos ejemplares, sino en el hecho de que son las primeras crías de bisonte completamente nacidas en Cuatro Ciénegas tras más de 200 años sin registros reproductivos de la especie en la región.

Durante siglos, el bisonte americano fue pieza fundamental de los ecosistemas del norte del continente. Sin embargo, la caza indiscriminada y la pérdida de hábitat provocaron su desaparición casi total hacia finales del siglo XIX. Hoy, gracias a programas binacionales de conservación y reintroducción, la especie comienza lentamente a recuperar parte de su territorio histórico.

En Coahuila, el regreso del bisonte representa también una oportunidad para restaurar procesos naturales del ecosistema. Estos animales ayudan a dispersar semillas, regenerar pastizales y favorecer la biodiversidad mediante el pastoreo natural.

No obstante, el crecimiento de las manadas también plantea nuevos desafíos. Especialistas advirtieron que la ausencia de depredadores naturales, como el lobo mexicano, obliga a desarrollar estrategias de control poblacional para evitar problemas de sobrepoblación en las reservas naturales.

Entre las alternativas analizadas se encuentran la reubicación de ejemplares hacia otras reservas y el aprovechamiento sostenible de la especie bajo estrictos controles ambientales y sanitarios, modelo que actualmente opera en Estados Unidos.

Como parte de las acciones futuras, la Fundación Pro Cuatrociénegas prepara un foro especializado en manejo veterinario y conservación de fauna silvestre, donde expertos discutirán estrategias para garantizar la viabilidad de las poblaciones de bisonte en México.

Para ambientalistas, el nacimiento de estas crías simboliza la posibilidad real de recuperar ecosistemas que parecían perdidos y demuestra que los proyectos de conservación pueden ofrecer resultados concretos cuando existe coordinación entre científicos, organizaciones y comunidades locales.