Inspirados por el impacto urbano que dejará la Copa Mundial de la FIFA 2026 en Monterrey, estudiantes del Tecnológico de Monterrey desarrollaron un ambicioso proyecto académico interdisciplinario enfocado en transformar la zona de San Bernabé, al norponiente de la ciudad, mediante una propuesta sostenible de conectividad, espacio público y regeneración urbana.
El ejercicio reunió a alumnos de las carreras de Arquitectura, Urbanismo e Ingeniería Civil, quienes trabajaron junto a la firma internacional de arquitectura HKS, reconocida mundialmente por participar en el diseño de estadios y grandes complejos urbanos.
La propuesta surgió bajo un contexto clave: aprovechar la atención internacional que tendrá Monterrey durante el Mundial 2026 para pensar en soluciones urbanas de largo plazo que beneficien directamente a las comunidades locales.
“Nosotros tuvimos que desarrollar una propuesta sostenible para el proyecto, aprovechando los recursos que tenía el terreno”, explicó Yasir Daafous, estudiante de Ingeniería Civil, quien participó en el diseño técnico de la iniciativa.
*Un nuevo corazón urbano para San Bernabé*
El proyecto planteó convertir una zona con déficit de infraestructura social en un punto de encuentro para las familias, integrando áreas verdes, espacios recreativos, movilidad peatonal y mejor conectividad urbana.
Los estudiantes detectaron que San Bernabé enfrenta históricamente carencias en materia de espacio público y accesibilidad, por lo que decidieron enfocar su propuesta en mejorar la calidad de vida de los habitantes.
“La localización la elegimos determinando el tema de conectividad, también donde encontrábamos la mayor cantidad de personas y donde localizamos una deficiencia en espacio público”, detalló Celeste Romero, estudiante de Urbanismo.
Entre los principales ejes del rediseño destacan:
• Recuperación de espacios urbanos deteriorados.
• Integración de corredores peatonales y ciclovías.
• Creación de áreas verdes sostenibles.
• Mejor conexión entre zonas habitacionales y servicios.
• Diseño urbano enfocado en convivencia comunitaria.
*Colaboración inédita entre carreras*
El ejercicio académico marcó un precedente dentro del campus Monterrey del Tec, al reunir por primera vez en una etapa avanzada de formación a estudiantes de tres disciplinas distintas para desarrollar un proyecto urbano integral.
La colaboración permitió combinar diseño arquitectónico, planeación territorial y soluciones de ingeniería para generar propuestas más completas y realistas.
“Esta empresa es líder en arquitectura y definitivamente nos dio ese impulso para que nuestro proyecto no sólo se quedara en una idea, sino que llegara a nivel internacional”, señaló Camila Muñoz, estudiante de Arquitectura.
Por su parte, Joselyn Betancourt destacó el alcance profesional que tuvo la experiencia.
“Me siento muy contenta y satisfecha con el proyecto, ya que fue algo muy completo que nos permitió llevarlo a un nivel internacional”, comentó.
*HKS impulsa visión internacional*
Durante las cinco semanas de trabajo, especialistas de HKS asesoraron a los estudiantes en procesos de diseño, sostenibilidad y planeación estratégica, aportando una visión global sobre cómo deben desarrollarse las ciudades modernas ante eventos de talla internacional.
La firma estadounidense cuenta con experiencia en proyectos deportivos, urbanos y de infraestructura alrededor del mundo, incluyendo complejos vinculados a eventos masivos y recintos mundialistas.
Directivos académicos del Tec subrayaron que el proyecto no sólo buscó desarrollar habilidades técnicas, sino también sensibilizar a los estudiantes sobre el impacto social de la arquitectura y el urbanismo.
*Monterrey y el reto del Mundial 2026*
Monterrey será una de las sedes oficiales de la Copa Mundial de la FIFA 2026, evento que compartirá organización con México, Estados Unidos y Canadá. La ciudad albergará partidos en el Estadio BBVA, lo que ha impulsado múltiples discusiones sobre movilidad, infraestructura y transformación urbana.
Especialistas consideran que el Mundial representa una oportunidad histórica para acelerar proyectos de regeneración en sectores con rezago urbano, particularmente en zonas periféricas como San Bernabé.
Aunque la propuesta desarrollada por los estudiantes es académica, refleja una tendencia cada vez más presente en universidades y despachos de arquitectura: diseñar ciudades más sostenibles, conectadas e inclusivas para el futuro.


