julio 21, 2026

Everardo Gonzalez Castanedo

Investigadores de la UNAM patentan innovadores tratamientos derivados de alacrán y chile habanero

UNAM lidera desarrollo de antibióticos elaborados con veneno de alacrán y chile habanero

San Luis Potosí, SLP.- Investigadores de la UNAM encabezan innovadores proyectos científicos para desarrollar nuevos antibióticos a partir del veneno de alacrán y del chile habanero, en una apuesta por combatir bacterias resistentes que representan una amenaza mundial para la salud pública.

Uno de los avances más destacados fue desarrollado por el académico Lourival Possani Postay, del Instituto de Biotecnología de la UNAM, quien junto con especialistas del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán y de la Universidad de Stanford logró aislar moléculas provenientes del veneno del alacrán Diplocentrus melici, originario de Veracruz.

Las investigaciones permitieron obtener dos compuestos con propiedades antibióticas. Uno de ellos mostró eficacia contra la bacteria que provoca la tuberculosis, mientras que el otro ha dado resultados positivos frente a Staphylococcus aureus, patógeno relacionado con infecciones severas como neumonía, meningitis, septicemia y endocarditis.

La UNAM detalló que las pruebas experimentales realizadas en modelos murinos confirmaron el potencial terapéutico de estas moléculas, además de detectar actividad contra otras bacterias hospitalarias consideradas altamente peligrosas.

Los proyectos universitarios no se limitan al veneno de alacrán. Otro grupo de científicos del Instituto de Biotecnología de la UNAM, en colaboración con el Centro de Investigación Científica de Yucatán, desarrolló un antibiótico experimental derivado de una molécula encontrada en el chile habanero.

El compuesto, denominado XisHar J1-1, ha mostrado efectividad contra Pseudomonas aeruginosa, bacteria oportunista asociada con infecciones hospitalarias graves y resistencia a tratamientos tradicionales.

Especialistas universitarios señalaron que ambos desarrollos ya cuentan con patentes registradas en México y Sudáfrica; sin embargo, advirtieron que aún se requieren ensayos clínicos y respaldo financiero para avanzar hacia su producción masiva.

La máxima casa de estudios subrayó que este tipo de investigaciones son fundamentales ante el crecimiento global de bacterias resistentes a antibióticos convencionales, problemática que la Organización Mundial de la Salud identifica como una de las mayores amenazas sanitarias del siglo XXI.