julio 21, 2026

Everardo Gonzalez Castanedo

¿“Súper El Niño”? Expertos advierten impactos severos, pero autoridad meteorológica aclara categorías oficiales

México.— El debate sobre la posible llegada de un evento climático de gran magnitud ha encendido las alertas entre especialistas y autoridades en México. Mientras investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) advierten sobre un fenómeno de El Niño con características extraordinarias, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) llama a evitar términos como “súper El Niño” y mantener rigor científico en su clasificación.

De acuerdo con expertos de la UNAM, encabezados por Francisco Estrada Porrúa, los modelos climáticos más recientes sugieren la posibilidad de un episodio de El Niño con intensidad comparable —e incluso superior— a los registros históricos más severos.

Este escenario implicaría alteraciones significativas en el sistema climático global, entre ellas:

• Incremento en las temperaturas promedio a nivel mundial

• Sequías más prolongadas en diversas regiones

• Episodios de lluvias intensas y focalizadas

• Mayor energía disponible para ciclones y huracanes

El especialista subrayó que el contexto actual de calentamiento global podría amplificar estos efectos, alterando patrones conocidos y haciendo más extremos los impactos.

En contraste, el SMN ha sido enfático: “súper El Niño” no es una categoría oficial. Según explicó Fabián Vázquez Romaña, el uso de este tipo de términos puede distorsionar la comunicación científica y generar percepciones erróneas en la población.

La clasificación aceptada se limita a tres niveles bien definidos:

• Débil

• Moderado

• Fuerte o muy fuerte

Estos rangos se determinan con base en el aumento de la temperatura del océano Pacífico ecuatorial, indicador clave del fenómeno.

El impacto de El Niño en el país depende directamente de su intensidad. El SMN plantea distintos escenarios:

Si es débil:

• Condiciones cercanas a lo normal

• Variaciones menores en precipitación y temperatura

Si es moderado:

• Lluvias por arriba del promedio en algunas regiones

• Sequías localizadas, especialmente en el sureste

• Sequías generalizadas en gran parte del territorio

• Disminución considerable de lluvias

Si es fuerte:

• Afectaciones al sector agrícola

• Presión sobre la disponibilidad de agua

Aunque existe consenso en que El Niño podría desarrollarse en los próximos meses, especialistas advierten que la primavera es una etapa con alta incertidumbre en los modelos climáticos. Será hacia el verano cuando se tenga un diagnóstico más preciso sobre su evolución.

A esto se suma un factor clave: el cambio climático está modificando la dinámica del sistema climático global, lo que vuelve más intensos y menos predecibles los efectos de fenómenos como El Niño.

Pese a las diferencias en el lenguaje, tanto la UNAM como el SMN coinciden en un punto central: la necesidad de prepararse.

Más que centrarse en si se trata o no de un “súper” evento, el reto está en anticipar sus impactos, fortalecer la gestión del agua, proteger la producción agrícola y mejorar la capacidad de respuesta ante fenómenos extremos.

En un entorno climático cada vez más volátil, la precisión científica y la prevención se vuelven herramientas clave para enfrentar lo que viene.