julio 21, 2026

Everardo Gonzalez Castanedo

Estado de México impulsa rescate de bebidas tradicionales de pueblos originarios

Toluca, EdoMex.- En un esfuerzo por preservar la riqueza cultural y gastronómica del país, el Congreso del Estado de México presentó el libro “Bebidas Rituales de los pueblos originarios del Estado de México”, una obra que documenta cinco bebidas emblemáticas que forman parte de ceremonias, festividades y prácticas espirituales ancestrales.

Esta publicación, coordinada por la diputada Leticia Mejía García, busca visibilizar saberes transmitidos por generaciones, muchos de ellos resguardados por mujeres mayores en comunidades indígenas, y que hoy enfrentan el riesgo de desaparecer ante la falta de documentación y el desinterés de nuevas generaciones.

🌽* Identidad en cada sorbo: bebidas con raíz prehispánica*

Las bebidas documentadas —atole agrio, charape, pulque, charapi y mezcal— no solo representan alimentos tradicionales, sino símbolos de identidad, espiritualidad y cohesión comunitaria.

Cada una está vinculada a momentos clave del calendario ritual y agrícola, desde celebraciones religiosas hasta transiciones comunitarias, como el cambio de mayordomías o ceremonias del fuego nuevo.

🔥 *Procesos artesanales: conocimiento que exige tiempo y experiencia*

A diferencia de bebidas industrializadas, estas preparaciones requieren procesos complejos y prolongados, que pueden extenderse por varios días o incluso meses.

• El atole agrio mazahua necesita hasta tres días de fermentación del maíz negro.

• El charape otomí depende del clima para su fermentación con cebada, piloncillo y pulque.

• El mezcal nahua implica un ciclo productivo de hasta cinco meses.

Estos métodos reflejan una profunda relación con la naturaleza, el tiempo y la experiencia acumulada en la tradición oral.

⚠️ *Tradiciones en peligro de desaparecer*

Uno de los principales hallazgos de la investigación es la pérdida acelerada de bebidas tradicionales, especialmente en comunidades pequeñas donde los conocimientos no han sido registrados formalmente.

El caso del atole agrio es emblemático: actualmente es considerado una bebida en riesgo, debido a que cada vez menos personas conocen su elaboración.

👩‍🍳 *Guardianas del conocimiento: el papel de las mujeres indígenas*

El libro destaca el rol fundamental de las cocineras tradicionales, quienes conservan técnicas, recetas y significados culturales.

Mujeres como doña Emilia o Gloria Dolores Contreras representan la continuidad de estas prácticas, heredadas de madres y abuelas, en un contexto donde la transmisión generacional se ha debilitado.

🇲🇽 *México 2026: entre la modernidad y la preservación cultural*

En el México contemporáneo, donde la globalización transforma hábitos alimenticios y culturales, iniciativas como esta cobran relevancia estratégica.

La difusión de estas bebidas no solo fortalece el orgullo identitario, sino que también abre oportunidades para el turismo cultural, la economía local y la revalorización de los pueblos originarios.

El reto hacia 2026 y los próximos años será claro: documentar, enseñar y consumir estas tradiciones, antes de que desaparezcan definitivamente.

✨ *Un legado que debe continuar*

Más allá de su sabor, estas bebidas representan una conexión directa con el pasado mesoamericano, con la tierra y con la espiritualidad de los pueblos originarios.

Preservarlas no es solo un acto cultural, sino una responsabilidad colectiva para garantizar que México siga reconociéndose en sus raíces.