Día Internacional del Linfedema: llaman a reforzar la prevención y detección oportuna de esta enfermedad crónica
San Luis Potosí, SLP.- Cada 6 de marzo se conmemora el Día Internacional del Linfedema, una fecha dedicada a informar y sensibilizar a la población sobre la importancia de prevenir y tratar oportunamente esta enfermedad crónica que afecta principalmente a pacientes que han enfrentado cáncer de mama.
Especialistas en salud destacan que el linfedema puede afectar de manera significativa la calidad de vida de quienes lo padecen, por lo que la detección temprana y el manejo adecuado son fundamentales para evitar complicaciones y limitar el avance de la enfermedad.
Una conmemoración para crear conciencia
Aunque organizaciones de pacientes ya promovían desde 2008 la conmemoración del Día Mundial del Linfedema, fue durante el Congreso Internacional de Linfología realizado en 2013 cuando se estableció oficialmente el Día Internacional del Linfedema, con el objetivo de impulsar campañas de información, prevención y tratamiento en todo el mundo.
En 2026, especialistas continúan insistiendo en la necesidad de difundir información sobre esta condición, especialmente entre pacientes oncológicos y personal médico, para mejorar su diagnóstico y atención.
¿Qué es el linfedema?
El Linfedema es una enfermedad crónica que se produce cuando el sistema linfático no puede transportar adecuadamente el líquido linfático. Esta alteración provoca la acumulación anormal de líquido y macromoléculas en los tejidos blandos del cuerpo.
En muchos casos, aparece como consecuencia de tratamientos contra el cáncer, especialmente después de cirugías o terapias que afectan los ganglios linfáticos, como ocurre con frecuencia en pacientes con cáncer de mama.
Síntomas más comunes
Uno de los signos más visibles del linfedema es el aumento de volumen en el brazo o la extremidad afectada, causado por la acumulación de líquido entre la piel y los tejidos que recubren los músculos.
Entre otros síntomas se encuentran:
- Sensación de piel tirante o endurecida.
- Disminución de la movilidad o flexibilidad en las articulaciones.
- Cambios en la sensibilidad o temperatura de la zona afectada.
- Inflamación progresiva en el brazo o extremidad comprometida.
Factores de riesgo
El desarrollo de linfedema puede estar relacionado con diversos factores, entre ellos:
- La extensión de la cirugía realizada.
- Complicaciones posteriores a la operación, como infecciones.
- Tratamientos de radioterapia.
- Condiciones físicas del paciente, como sobrepeso u obesidad.
Prevención y tratamiento
Especialistas señalan que, si no se atiende a tiempo, el linfedema puede convertirse en una condición discapacitante. Sin embargo, en muchos casos puede controlarse mediante tratamiento adecuado, lo que permite reducir la inflamación, aliviar el dolor y recuperar la funcionalidad.
Entre las principales recomendaciones para prevenir o controlar esta enfermedad destacan:
- Evitar golpes o heridas en el brazo afectado.
- No exponerse a calor excesivo.
- Usar ropa y accesorios que no compriman la zona
- Evitar cargar objetos pesados.
- Controlar enfermedades asociadas como obesidad o trastornos tiroideos.
- Proteger e hidratar la piel de forma constante.
Importancia de la información
Especialistas coinciden en que la mejor estrategia frente al linfedema es la prevención y el diagnóstico temprano. Por ello, cada año se promueven campañas de educación y sensibilización para que la población conozca los síntomas, factores de riesgo y medidas de cuidado.
En el marco del Día Internacional del Linfedema 2026, organizaciones de salud reiteran que la información y el seguimiento médico oportuno son clave para mejorar la calidad de vida de los pacientes y evitar complicaciones a largo plazo.


