Día Mundial de las Enfermedades Tropicales Desatendidas: una lucha urgente contra la desigualdad en salud
San Luis Potosí, SLP.- Cada 30 de enero se conmemora el Día Mundial de las Enfermedades Tropicales Desatendidas (ETD), una fecha impulsada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para visibilizar una problemática que afecta a más de 1 500 millones de personas en todo el mundo, principalmente en comunidades que viven en condiciones de pobreza extrema, marginación y con acceso limitado a servicios de salud.
Las ETD constituyen un grupo de enfermedades virales, parasitarias y bacterianas que, pese a su alta prevalencia, históricamente han recibido poca atención y financiamiento a nivel global. Sin embargo, la mayoría de ellas pueden prevenirse, tratarse e incluso erradicarse con intervenciones oportunas y políticas públicas sostenidas.
Origen de la conmemoración
La fecha coincide con el aniversario de la Declaración de Londres de 2012 sobre las Enfermedades Tropicales Desatendidas, un acuerdo histórico mediante el cual gobiernos, organizaciones internacionales, industria farmacéutica y organismos no gubernamentales se comprometieron a unir esfuerzos para combatir y eliminar estas enfermedades. Este pacto marcó un punto de inflexión en la agenda global de salud pública.
Impacto social, económico y sanitario
Las enfermedades tropicales desatendidas no solo afectan la salud física de quienes las padecen, sino que también generan consecuencias duraderas en el ámbito social y económico. En muchos casos, impiden que niñas y niños asistan a la escuela, reducen la productividad laboral de los adultos y fomentan la discriminación, el estigma y el aislamiento social de las personas afectadas y sus familias.
Las poblaciones más vulnerables suelen habitar en zonas rurales remotas, asentamientos urbanos precarios o regiones sin acceso a agua potable y saneamiento básico, condiciones que favorecen la propagación de estas enfermedades.
Enfermedades más comunes
Entre las ETD más frecuentes se encuentran la anquilostomiasis, ascariasis, dengue, dracunculiasis, cisticercosis, elefantiasis, enfermedad de Chagas, esquistosomiasis, fascioliasis, lepra, leishmaniasis, oncocercosis, pian, rabia, tracoma y la úlcera de Buruli, todas con distintos niveles de gravedad, pero con un factor común: su estrecha relación con la pobreza y la falta de servicios básicos.
Meta 2030: erradicar la desatención
La OMS ha fijado como objetivo eliminar o controlar de manera significativa las ETD para el año 2030, en alineación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Desde 2021, el organismo internacional impulsa una hoja de ruta bajo el lema “Poner fin a la desatención para alcanzar los ODS”, que coloca a las personas y las comunidades en el centro de la estrategia.
Entre las acciones clave para frenar la propagación de estas enfermedades destacan el control de vectores, la mejora de las condiciones sanitarias, el acceso universal al agua potable, así como la educación en hábitos de higiene y prevención.
En el marco de esta conmemoración, autoridades sanitarias y organizaciones internacionales reiteran el llamado a no bajar la guardia y a reforzar la cooperación global, recordando que combatir las enfermedades tropicales desatendidas no solo es un desafío médico, sino también un compromiso con la equidad, la justicia social y el derecho a la salud.


