julio 21, 2026

Everardo Gonzalez Castanedo

Energías limpias avanzan hacia liderar la generación eléctrica mundial en 2026

Mundo.- El 26 de enero fue proclamado oficialmente por la Asamblea General de las Naciones Unidas como el Día Internacional de la Energía Limpia, con el objetivo de concienciar y movilizar acción hacia una transición energética justa, inclusiva y sostenible para todas las personas y el planeta. Esta fecha coincide con el aniversario de la fundación de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) en 2009, subrayando el papel central de esta entidad en la transición energética global.
Promover el acceso universal a energía asequible, fiable y moderna, alineado con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 7 (SDG7).
Destacar la importancia de cerrar la brecha energética global: aún hay cientos de millones de personas sin acceso a electricidad o cocinas limpias.
Incentivar inversiones y políticas que aceleren la adopción de energías renovables y tecnologías limpias.
Este día sirve como plataforma para gobiernos, sociedad civil, sector privado y ciudadanía para reflexionar, compartir experiencias y fortalecer compromisos para la transición energética a nivel mundial.
Las energías limpias o renovables provienen de recursos naturales que se regeneran de forma continua o casi inagotable en el tiempo humano, y contribuyen a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y otros contaminantes. Estas incluyen:
• Energía solar: convierte la luz del sol en electricidad o calor.
• Energía eólica: aprovecha el viento mediante turbinas.
• Energía hidroeléctrica: utiliza el movimiento del agua.
• Energía geotérmica: se obtiene del calor interno de la Tierra.
• Biomasa: derivados orgánicos que pueden transformarse en energía térmica o eléctrica.
Estas fuentes impulsan sistemas energéticos más sostenibles y reducen la dependencia de combustibles fósiles.
La transición hacia energías limpias continúa acelerándose:
• En 2024, las energías renovables representaron más de 90 % de toda la nueva capacidad energética instalada a nivel mundial, impulsadas sobre todo por la solar y la eólica.
• Informes recientes de 2025–2026 proyectan que las energías renovables podrían convertirse en la principal fuente de electricidad global para finales de 2026, superando a centrales de carbón y gas.
• En regiones como la Unión Europea, la energía solar y eólica cubrieron por primera vez más del 30 % de la demanda eléctrica en 2025, reduciendo la participación de combustibles fósiles.
Sin embargo, todavía existen desafíos significativos: miles de millones de personas siguen sin acceso a energía moderna, y se requiere triplicar la expansión de renovables para alcanzar las metas climáticas de 2030.
La transición energética limpia reduce la contaminación del aire y los efectos del cambio climático, mejorando la salud pública.
Las inversiones en energías renovables generan empleo verde y crecimiento económico sostenible. En 2024–2025, millones de empleos se crearon en este sector, especialmente en energía solar y eólica.
Cada persona puede aportar:
• Optar por proveedores de energía renovable.
• Usar transporte bajo en emisiones (cicletas, vehículos eléctricos).
• Mejorar la eficiencia energética en hogares y empresas.
• Apoyar políticas públicas que impulsen la transición energética.
El 26 de enero también se conmemora el Día Mundial de la Educación Ambiental, una efeméride que busca sensibilizar sobre la protección del medio ambiente y fomentar acciones educativas que impulsen la sostenibilidad. Aunque no es un día oficialmente proclamado por la ONU, se celebra internacionalmente desde 1975, cuando tuvo lugar el Seminario Internacional de Educación Ambiental en Belgrado (Yugoslavia), donde expertos de más de 70 países establecieron los principios fundamentales de la educación ambiental y dieron lugar a la Carta de Belgrado.
La educación ambiental es clave para comprender las dinámicas ecológicas, los desafíos ambientales (como el cambio climático, pérdida de biodiversidad y contaminación), e impulsa la participación activa de la sociedad en soluciones sostenibles.
Sensibilizar sobre los problemas ambientales actuales.
Potenciar el conocimiento, actitudes y habilidades para actuar a favor del medio ambiente.
Promover la inclusión de la educación ambiental en programas escolares y comunitarios.
Estimular políticas públicas y participación ciudadana que favorezcan ecosistemas saludables.
En muchos países se organizan actividades como:
• Talleres y charlas educativas.
• Programas escolares con temáticas ambientales.
• Campañas de sensibilización y limpiezas comunitarias.
• Proyectos de investigación y arte vinculados al entorno natural.
Estas iniciativas fortalecen la conexión entre la sociedad y la naturaleza, y fomentan un compromiso activo con la sostenibilidad.
Ambas efemérides —el Día Internacional de la Energía Limpia y el Día Mundial de la Educación Ambiental— coinciden el 26 de enero para recordarnos que la justicia climática y la sostenibilidad no solo requieren tecnologías limpias, sino también una ciudadanía informada y comprometida. La educación ambiental impulsa el conocimiento y la acción; la energía limpia transforma nuestro sistema productivo y social. Juntos, estos pilares son fundamentales para lograr un futuro sostenible y equitativo.