julio 21, 2026

Everardo Gonzalez Castanedo

Gobiernos se distancian de necesidades LGBT+ y obligan a sociedad civil a cubrir vacíos

Casa Orquídea sigue en riesgo por abandono institucional hacia población LGBT+

San Luis Potosí, SLP.- El riesgo de que Casa Orquídea cerrara sus puertas el año pasado evidenció una problemática más profunda que persiste en San Luis Potosí: la falta de atención institucional hacia la población LGBT+. Aunque el espacio logró mantenerse en operación, las condiciones que lo pusieron en peligro no han desaparecido, advirtió el diputado local Marco Antonio Gama Basarte, presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Congreso del Estado.

El legislador explicó que el acompañamiento con Casa Orquídea continúa y que el enfoque actual está centrado en asegurar su rescate integral y su estabilidad a largo plazo. Señaló que solo después de consolidar esta etapa será posible valorar la puesta en marcha de nuevos proyectos dirigidos a la atención de personas LGBT+ en situación de vulnerabilidad, siempre de la mano de la organización que opera el refugio.

Gama Basarte destacó que la permanencia de Casa Orquídea ha sido posible gracias a la experiencia de quienes la integran y al respaldo de una comunidad activa que ha sostenido el proyecto frente a la ausencia de apoyos formales. No obstante, subrayó que este tipo de iniciativas no deberían depender únicamente del esfuerzo ciudadano, pues consideró que los gobiernos municipal, estatal y federal se han distanciado de las necesidades de las poblaciones LGBT+, lo que ha obligado a la sociedad civil a cubrir esos vacíos.

Entre las problemáticas que siguen vigentes, el diputado señaló la falta de visibilidad de la comunidad, especialmente en el ámbito de la salud. Indicó que existen barreras para que las personas LGBT+ accedan a programas de atención médica diseñados para sus necesidades específicas, lo cual dificulta la construcción de comunidades seguras y con condiciones dignas. Añadió que el acceso a la salud es un punto de partida clave para desarrollar estrategias de acompañamiento y acciones de mayor impacto.

En este contexto, sostuvo que la salud debe ser una prioridad y criticó la falta de respuesta desde el ámbito federal frente a esta realidad. Mientras tanto, espacios como Refugio Orquídea continúan operando con recursos limitados. El próximo 30 de enero, esta casa de asistencia social para personas de la comunidad LGBTTTIQ+ cumplirá cuatro años de trabajo, consolidándose, pese a las adversidades y la escasez de apoyos institucionales, como un refugio y comedor comunitario para personas adultas mayores y población en situación de vulnerabilidad.