julio 21, 2026

Everardo Gonzalez Castanedo

Espontáneo baile en Parque Delta provoca celebración y ataques clasistas en redes

¡Al ritmo de sonidero! Clientes sacan los prohibidos en Parque Delta y desatan debate por clasismo en redes

Ciudad de México.– Un momento espontáneo y festivo dentro de una tienda departamental terminó por encender un intenso debate en redes sociales. Un video que circula ampliamente muestra a varios clientes de Liverpool, en el centro comercial Parque Delta, bailando al ritmo de música sonidera en pleno pasillo del establecimiento, escena que rápidamente se volvió viral.

En las imágenes se observa al menos a cuatro parejas dejándose llevar por la cumbia, transformando por algunos minutos el espacio comercial en una improvisada pista de baile. La música que sonaba en los altavoces fue suficiente para que los asistentes “sacaran los prohibidos”, ante la mirada de otros clientes.

La grabación generó reacciones divididas. Mientras un sector de usuarios celebró la espontaneidad del momento y lo consideró una muestra de identidad popular y alegría cotidiana, otros lanzaron comentarios despectivos que evidenciaron actitudes clasistas, dirigidas tanto al centro comercial como a la tienda y a las personas que aparecían bailando.

Algunas voces defendieron la escena con humor y contexto urbano, recordando que Parque Delta se ubica en una zona rodeada por colonias con una fuerte tradición sonidera, como Narvarte, Doctores, Buenos Aires, Algarín, Álamos y Obrera, donde la cumbia forma parte de la vida cotidiana.

Sin embargo, la viralización del video también destapó una ola de prejuicios. En redes sociales abundaron mensajes que reforzaron estigmas relacionados con la clase social, la supuesta inseguridad de la zona y burlas hacia el tipo de música que se escuchaba dentro de la tienda. Algunos comentarios incluso cuestionaron que una marca considerada “exclusiva” permitiera ese ambiente, evidenciando una visión elitista sobre los espacios comerciales y las expresiones culturales populares.

El caso volvió a poner sobre la mesa la discusión sobre el clasismo en redes sociales y la manera en que manifestaciones culturales como la música sonidera siguen siendo motivo de discriminación, aun cuando forman parte del tejido social de la Ciudad de México.

Más allá del baile, el episodio refleja cómo un momento cotidiano puede convertirse en un espejo de las tensiones sociales y culturales que persisten en el país, amplificadas por la viralidad digital.