julio 21, 2026

Everardo Gonzalez Castanedo

El alcohol gana terreno entre la población de San Luis Potosí

San Luis Potosí.- Las campañas publicitarias han generado los resultados esperados: más potosinas y potosinos consumen más bebidas embriagantes que antes y con esto, tienen mayor probabilidad a caer en las adicciones o desarrollar una enfermedad crónica degenerativa.

Ya sea porque alguna vez en la vida lo consumieron o en el último año, pero del 2016 al 2025 aumentó la ingesta del alcohol en sus diversas presentaciones entre la población de 12 a 65 del estado de San Luis Potosí.

Según la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (ENCODAT) 2025, en el 2016 el 64.3 por ciento de los residentes potosinos consultados manifestaron que alguna vez consumieron alcohol.

Para el año pasado, el porcentaje llegó a 70.6 por ciento, es decir, incrementó 6.3 por ciento en la población adolescente, joven, adulta y adulta mayor, correspondiente al grupo etario del ejercicio demoscópico.

Aunque fue inferior a los porcentajes referidos, la ida por las chelas, la cuba, el drink o las mil formas de denominarlo, también aumentó el consumo en el último año, ya que en el 2016 el 44.3 por ciento así lo reconoció.

En el 2025 los consumidores decidieron encontrar la salida en las bebidas embriagantes, dado que ahora el 46.8 por ciento dijo haber ingerido en la última anualidad, o sea, un incremento del 2.5 por ciento.

Para no desglosar con tanto detalle, el reporte realizado por diferentes instituciones de salud federal decidió esquematizar de otra forma la información, por lo cual, San Luis Potosí junto a Tamaulipas se ubicaron en la Región Nororiental.

Como único dato positivo y esperanzador, el consumo en el último mes entre las y los encuestados en las comparativas en comentó disminuyó un punto porcentual, pues pasó de 34.3 por ciento en el 2016 a 33.3 por ciento en el 2025.

HASTA EL HOSPITAL

Sumado a lo anterior, la tendencia negativa no se replicó en las y los adolescentes potosinos de 12 a 17 años, porque en los mismos tres indicadores fue considerable los decrementos en acudir a embriagarse.

El más notorio correspondió a ingerir alcohol en el último mes, donde de que consumiera el 12.6 de las y los adolescentes en el 2016 disminuyó a 7.7 por ciento en el 2025, que significa un descenso del 4.9 por ciento.

Divido entre consumidores y dependencia en el 2025 a nivel general, la ENCODAT advierte que la mayoría, entre 75.5 y 79.8 por ciento recibió tratamiento de rehabilitación/residencia terapéutica (especializado).

Además, entre 83.7 y 94.1 por ciento la obtuvo en un centro de rehabilitación (exusuarios o padrinos) y entre 46 y 49.9 por ciento logró la desintoxicación.

Las principales sustancias que generaron este problema de salud pública son y sigue siendo en orden descendente: cerveza, destilados, vinos de mesa, bebidas preparadas, pulque y otros fermentados, alcohol puro o aguardiente y otra bebida con alcohol.

Para la ENCODAT, el consumo de alcohol, tabaco y otras sustancias psicoactivas tiene consecuencias negativas y severas para la salud y el bienestar de las personas, sus familias y comunidades.

“Los trastornos asociados al consumo de sustancias afectan la esfera física y psicológica, repercuten negativamente en la situación social y económica y generan estigmas que amplían las brechas de acceso a la atención”, finaliza.