julio 21, 2026

Everardo Gonzalez Castanedo

Desde el 25 de diciembre, Janucá ilumina hogares durante ocho días

Comienza Janucá, la Fiesta de las Luces: una celebración de fe, memoria y esperanza para el pueblo judío

Del 25 de diciembre de 2024 al 2 de enero de 2025, comunidades judías de todo el mundo conmemoran una de las festividades más significativas del judaísmo.

San Luis Potosí, SLP.- Este 25 de diciembre de 2024 da inicio Janucá, también conocida como Hanukkah, la Fiesta de las Luces, una celebración central en la tradición judía que se extenderá durante ocho días, hasta el 2 de enero de 2025. A lo largo de este periodo, millones de personas recuerdan un acontecimiento histórico-religioso ocurrido hace más de dos mil años en Jerusalén, cargado de simbolismo espiritual y cultural.

Una festividad de fecha variable

Janucá no tiene una fecha fija en el calendario gregoriano, ya que se rige por el calendario hebreo. Se celebra cada año a partir del 25 de Kislev, lo que explica que pueda caer entre finales de noviembre y finales de diciembre. En 2024, la coincidencia con la Navidad le otorga un carácter especial en países donde ambas tradiciones conviven.

El significado histórico y religioso de Janucá

La palabra Janucá proviene del hebreo y significa “re-dedicación”. La festividad conmemora la recuperación y purificación del Segundo Templo de Jerusalén en el año 165 a.C., tras la victoria del pueblo judío, encabezado por los macabeos, sobre el dominio del Imperio Seléucida, una de las dinastías surgidas tras las conquistas de Alejandro Magno en el 332 a.C.

De acuerdo con la tradición judía, durante la re-dedicación del templo ocurrió un milagro: el aceite puro que debía alimentar la lámpara sagrada —la menorá— alcanzaba únicamente para una noche, pero permaneció encendida durante ocho días, el tiempo necesario para preparar nuevo aceite consagrado. Este hecho es el eje central de la celebración.

La luz como símbolo de resistencia y fe

En memoria de este milagro, durante Janucá se enciende cada noche una vela en un candelabro especial de nueve brazos, conocido como januquiá o menorá de Janucá. Ocho de las velas representan los días del milagro y una adicional, llamada shamash, sirve para encender a las demás. El encendido progresivo simboliza el triunfo de la luz sobre la oscuridad, de la fe sobre la adversidad y de la identidad frente a la opresión.

Tradiciones familiares y culturales

Janucá es también una festividad profundamente familiar, en la que los niños ocupan un lugar central. Es común el intercambio de regalos y la entrega de gelt, monedas de chocolate o dinero, como forma de enseñanza y celebración.

La gastronomía juega un papel destacado, especialmente los alimentos fritos en aceite, en recuerdo del milagro. Entre los platillos tradicionales se encuentran los latkes (tortitas de papa) y los sufganiyot, buñuelos rellenos de mermelada. Las reuniones se acompañan de rezos, cantos tradicionales y juegos como el dreidel, una peonza con letras hebreas que remiten al milagro de Janucá.

Una celebración vigente en el mundo actual

Más allá de su origen histórico, Janucá sigue siendo hoy un símbolo de identidad, resiliencia y libertad religiosa para el pueblo judío. En un contexto global marcado por conflictos y tensiones culturales, la Fiesta de las Luces recuerda la importancia de preservar las tradiciones, defender la fe y mantener viva la esperanza.

Durante estos ocho días, la luz de las velas de Janucá ilumina hogares y espacios públicos en Israel y en comunidades judías de todo el mundo, reafirmando un legado que ha perdurado por más de dos milenios.