julio 21, 2026

Everardo Gonzalez Castanedo

Legisladores y médicos buscan frenar cirugías estéticas en menores y reforzar certificación médica

Crece la demanda de cirugías estéticas en menores en México

México.- En México, el interés de niñas, niños y adolescentes por someterse a cirugías plásticas con fines estéticos ha dejado de ser un fenómeno aislado para convertirse en una preocupación creciente de salud pública, ética médica y legislación. Al cierre de 2025, especialistas, colegios médicos y legisladores coinciden en que la presión social, el impacto de las redes sociales y la normalización de los procedimientos estéticos están influyendo cada vez más en personas menores de 18 años.

Una tendencia que se replica a nivel nacional

De acuerdo con estimaciones de colegios estatales de cirujanos plásticos y asociaciones médicas en el país, entre 15 y 20 por ciento de las consultas relacionadas con cirugía estética corresponden a menores de edad, una proporción similar a la que se registra en Tamaulipas, donde se calcula que dos de cada diez solicitantes de cirugía plástica son menores.

Aunque no todos llegan al quirófano, los especialistas advierten que el simple interés ya representa un foco de alerta. A nivel nacional, los procedimientos más solicitados por adolescentes son la rinoplastia, la liposucción, el aumento de busto y, en menor medida, la otoplastia (cirugía de orejas), generalmente motivados por cuestiones estéticas y no médicas.

El caso Nicole y el parteaguas legal

La discusión tomó fuerza tras el caso de Paloma Nicole, una adolescente de 14 años que falleció en septiembre tras someterse a una cirugía estética en una clínica privada de Durango. El procedimiento, que incluyó implantes mamarios y lipotransferencia a glúteos, fue realizado sin cumplir criterios médicos estrictos y derivó en responsabilidades penales para los adultos involucrados.

Este hecho detonó la creación de la llamada Ley Nicole en Durango y abrió un debate nacional sobre la urgencia de prohibir las cirugías estéticas en menores de edad, salvo en casos estrictamente reconstructivos. En 2025, al menos ocho congresos estatales —entre ellos Tamaulipas, Nuevo León, Estado de México y Jalisco— han analizado o presentado iniciativas similares.

Certificación médica, una barrera clave

A nivel nacional, la Asociación Mexicana de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva (AMCPER) ha reiterado que solo médicos certificados deben realizar este tipo de procedimientos. En 2025, se estima que en México operan miles de personas sin la especialidad reconocida, lo que incrementa los riesgos, especialmente en menores.

“Los colegios estatales y nacionales están reforzando la certificación y vigilancia de quienes practican cirugía plástica. No se trata solo de estética, sino de salvar vidas”, advierten especialistas.

El factor psicológico: autoestima y redes sociales

Especialistas en salud mental coinciden en que el deseo de modificar el cuerpo en edades tempranas está profundamente ligado a la autoestima y al entorno digital. Un psicólogo explica que en adolescentes de entre 13 y 17 años es frecuente la autocrítica excesiva y la percepción distorsionada del cuerpo.

“Hay dos factores principales: una autoestima frágil, muchas veces reforzada por críticas familiares o bullying, y la presión constante de redes sociales, donde se promueven cuerpos irreales como estándar de belleza”, señaló.

De acuerdo con su experiencia clínica, tres o cuatro de cada diez adolescentes manifiestan algún grado de inconformidad con su apariencia física, aunque no todos buscan cirugía; muchos solo expresan el deseo.

Un debate abierto en México

En 2025, México se encuentra en un punto clave: mientras la industria de la belleza crece y se normaliza en redes sociales, el Estado y los profesionales de la salud enfrentan el reto de proteger a menores de decisiones irreversibles.

Tamaulipas se ha convertido en un reflejo de una discusión nacional más amplia: ¿hasta dónde llega la libertad individual y dónde comienza la obligación del Estado de proteger el desarrollo físico y emocional de niñas, niños y adolescentes? La respuesta, coinciden expertos, debe priorizar la salud, la ética médica y el interés superior de la niñez.